El Chino de los tres nombres

 

“El chino de los tres nombres”.

 ¿Qué locura o desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías? Miguel de Cervantes.

José Nauro Waldo Torres Quintero. Nauroniana



Nacido a mediados del siglo XIX, quizás en el año 1952. En la vereda Jarantivá, a la vera del camino real, Puente Nacional. Santander, Colombia. Hijo de Doña Custodia. La ventera más linda, atlante y Don Agustín. Antes de recibir la palmada en el sieso, de la comadrona, comenzó el albor. 

El chino de los tres nombres. Se salvó de llevar el nombre del santo del día de su nacimiento. Nombre que en aquella época le imponía el cura.  Le sonó la flauta a doña Custodia, en vez de un santo, tres como el aceite gotero, tres en uno. Multiusos.

Creció haciendo travesuras con la alcahuetería de su abuela. Se salvó de prestar el servicio militar obligatorio, gracias a Pedro Alarcón. Un vecino, teniente del ejército nacional en ese entonces. Más conocido hoy como el capitán capotera. Personaje de una historia sin contar de Torres, N. Quien le dio la patadita de la buena suerte. De narrador y poeta. Conocido y amigo de su padre, en la vereda Jarantivá. El labriego, arriero, comerciante de chirrinche y boyacense de pura cepa. Don Agustín.  “Con estos andariveles”. Me arriesgo a escribir.   

Se considera Veleño e hijo adoptivo de San Gil. Lugar donde vive la mayor parte del tiempo. (En esa casa, antes de Luis Roncancio: historias sin contar, pintor colombiano). Artesano de la palabra campesina santandereana y que hilvana con esmero en “relatos y versos traviesos”. Título de su último libro, escrito en la soledad de las margaritas. Debajo del arrayán florido y visitado por Tángara azuleja y cucarachero currucuchú. Ahí bajo sus sombras se inspira recordando su adolescencia y los amoríos con Margarita. La quinceañera, que lo enlaza, con cartas breves. Aunque saltas como becerro en la manada. Con una lírica amorosa, al mejor estilo de Mario Benedetti. ---“Amor, seré la vela en las tempestades” …

Con alguna frecuencia se traslada a las margaritas, Puente Nacional. Donde pasa semanas de descanso. Y escribe historias sin contar y poemas traviesos.  Allí, al final del año. Se reúne con sus hijos, nueras y nietos. Despiden el año viejo y saludan con alegría.  Que. --- “Un nuevo año prolongue tu felicidad y alargue tu existencia”

En la UIS, se especializó en alta gerencia, además, licenciado en educación, filosofía y letras de la USTA. Convertido en sabio modesto, narrador y poeta, “en la casita de abobe”. Circula como una revelación virtual que fluye a nivel internacional. Con más de trescientas publicaciones digitales, junto con un centenar de poemas costumbristas y traviesos. Padre de seis hijos y abuelo de un par de nietos.  ---Hoy mi casita de adobe/la abrazan las malezas… Como doña Custodia, al chino de los tres nombres.

Empezó como profesor de algebra, matemáticas y religión. Tres áreas como haciendo honor a su nombre: José Nauro Waldo Torres Quintero.  Aquel chino de los tres nombres. Ahora docente en el Instituto para campesinos adultos. En la década de los años setenta. En Zapatoca Santander. El llano de las flores, ciudad levítica, con un clima de seda. De la mano del padre Samuel Gonzales Parra. Allí, nos conocimos, él profe Nauro y Miguelito el alumno, como “Platero y yo”. JR. Jiménez.  Mira, Platero, qué rosas caen por todas partes: rosas azules, rosas, blancas, sin color…

¿Qué es la literatura en matemáticas?

De allí, pasó al secretariado de la diócesis de Socorro y San Gil, SEPAS. Como coequipero del Padre Ramón Gonzales Parra, director de la Pastoral. Juntos fundaron el periódico “José Antonio”. Convertido en la voz de los campesinos de las provincias del sur de Santander. SEPAS. Tuvimos un periódico durante 17 años llamado el “José Antonio”, dedicado a traer las buenas nuevas. Con el fin de canalizar la energía humana hacia la consecución del desarrollo.

El chino de los tres nombres, fue un profesional del periodismo. Él más leído en Socorro, Vélez y San Gil. Con buena narrativa en las noticias. Veraz y oportuna. Generando consciencia social. En las bravas tierras de Santander. Sin pelos en la lengua. Al hablar de los chulavitas, paramilitares y de asesinos como Efraín Gonzales, la profesora Rita y “el innombrable” dueño de Ubérrimo, Córdoba y Colombia entera. Como falso demócrata y verdadero dictador.

Tal vez, porque no le tiene miedo a la muerte. La conoce bien, muy bien. La recibió en su casa como “hermana muerte”. Sabe que la pelona no se la rebaja. Consciente que, poco a poco y a veces a la carrera. Se llevan uno a uno. No es, selectiva como en la guerra sucia. Desigual Y BARBARA HOY, genocidio de Israel, en la franja de Gaza.

Y así le escribe, “en surcos de tu piel”:

Bendita muerte;

¡no te temo ¡

¡no me asustas ¡

 

Bienvenida seas

En el lugar, circunstancia

Y tiempo predeterminado.

“El innombrable” también caerá. Como han caído, todos sus cabellos negros, que poblaban la cabeza. Del niño de los tres nombres. La que hoy le brilla como luna roja, cuando no la cubre con su atuendo de declamador y poeta. La luce en la foto que aparece en su libro. Relatos y versos traviesos. Como símbolo de un hombre feliz, en la perla del río fonce. En compañía de María su última esposa y Samuel, su hijo menor que sigue de cerca los pasos del administrador de empresas/docente/periodista. Muy conocido en las redes como artesano de la palabra. ---“Y volvió a salir el sol por las mañanas” … Título de uno de sus poemas traviesos.

El chino de los tres nombres, disfruta del júbilo escribiendo. Creó el blog, identificado con su nombre artístico.  Nauro Torres o historias sin contar. Donde surte a sus lectores, con los frutos de su cosecha literaria. Entre ellos se destacan: Poemas emergentes, Historias sin contar de Jarantivá, Relatos para niños traviesos, poemario digital o E-book en PDF y surcos en tu piel.

En este último libro referenciado, se encuentra el poema ¡veleñita de guayaba! con el que ganó el premio, verso dorado. En la alfombra roja en Bogotá. Del gremio poético de Colombia.

Tú altura, encaja en mis gustos,

tu grosor es a mi boca;

tu arquitectura exquisita,

tu textura, estimula mi paladar;

tus combinados colores, te pintan única,

única con el brillo de tus labios,

y la crema, córnea de tus ojos.

Un léxico que nos embriaga con su artesanía como al beber una totuma de chicha de maíz. De esa que preparaba la abuela del chino de los tres nombres. “Que gota a gota el vaho se trasforma en guaro”. El profe Nauro; de origen campesino. Metido de frente en el alma mater como enciclopedia larousse ilustrada de biblioteca pública. Vive el momento escribiendo historias sin contar. Y declamando poesía como el río que no deja de fluir. Alternando en ocasiones. De jardinero en las margaritas. “Trabaja sin descanso cada día”. Con el sol a sus espaldas, cargando los años vividos en tres patas. Mientras disfruta los días que le quedan en el caminito, caminito apasionante. Con destino al paraíso. Recordando viejos tiempos cuando fue. Novio/esposo/viudo.

¿Cómo para la muestra un botón?

José Nauro Waldo Torres Quintero, nombre elegido por doña custodia, Santos de su devoción; para bautizar al chino. Le cayó como anillo al dedo; al guámbito. Muchacho, joven, adulto y le cogió la tarde como un trío. El de los hermanos Torres. Con la baraja, a jugar fierro, fierro de tres. Tres cartas ganadoras/ voy mis restos/gallo fino, sin un as//español como el de bastos.

Docente/periodista/admirador de empresas. Tres profesiones donde dio más frutos, que guayabo cimarrón en plena cosecha. Novio/esposo/viudo.  La muerte de su esposa le partió el alma. Y el corazón en tres pedazos --- ¡“sospechoso ¡¿yo”? Cayó en el hospital y de allí, salió con el corazón como de una gran señora. Remiendos y remiendos sin una puntada. Reencauchado para otro matrimonio. Ahora enamorado de María. No es justo, el chino se salió con la suya. (esposa/amante/enfermera/tres en una) Como para alquilar balcón. “Balcones que invitan al amor”. De ancestros campesino/labrador de raza fina/ganadero en cimitarra//Torres, N. Como un toro, huele la vulva y levantan la cabeza. Como compartiendo con la luna. Una pasión desenfrenada. Se puede mirar bien o mal. Un instante de felicidad. Con el rabillo del ojo. Y “El amor se esfumó en arenosas migajas”. Poeta/artesano de la palabra/miembro del gremio poético colombiano. Toda una vida de trabajo con esfuerzo y disciplina. Como buen descendiente de los nativos de la cultura chibcha. Más cerca de Boyacá. Sumercé…

¡"Prosa y poesía Nauroniana”! Invitan a seguir y aporcar, desyerbar la labranza del amor, en “surcos en tu piel” mientras esperamos el llamado a cuentas. De la sabia naturaleza. Llena de vida verde en el valle de lágrimas. Como el de María Magdalena a los pies del maestro. Seca con sus cabellos y derramar el mejor perfume, en ellos. Como diciendo a dios al Rey de los judíos. Scriptum est quod scriptum est. Pilato.

Antes de morir de risas/ en medio de los gritos injustos/ crucifícalo, crucifícalo/el calvario, monte de los olivos/sacudido por las brisas/como tembló la tierra prometida/de pecadores y justos/Barrabas libre/y el Rey clavado en la cruz/ Símbolo cristiano/ de vida, muerte y renacimiento.

¿Te das cuenta?

 

Manuel Antonio Lizarazo Rodríguez

Agrónomo UNAD

 

Bibliografía.

Calvo, G. Cano, A. Triviño, J. Guerra, A… Antología Poética. Tras la amenaza de mi partida. Homenaje a Félix Calvo. Impreso en Litoláser impresores. Editado por Adriana Solano Martínez.

 

Torres Quintero, N. Mayo (2023). Surcos en tu piel, 220 poemas de amor y desafecto. Editorial: Ave viajera.

 

Torres Quintero, N. Prosa y Poesía, Nauroniana.

 

Comentarios

  1. Muy bien Manolito por esa reminiscencia de nuestro común amigo Mauro Waldo.

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  2. Acabo de leerme escrito por un alumno de álgebra,de un cazador de pasos, mis pasos.

    Entre los deleites míos, está leer. Y trasegar por los párrafos bien hilados de un exalumno, me congratula y humedece mis ojos, ya sin cejas, por la alegria que brota en el alma, como si fuese un logro personal.

    Al leerte, Manuel, me mire al espejo y la semblanza la encontré con el sabor de los roscones de mi abuela.

    Simplemente atino a agradecer. Pero mi gesto, es un reto para que continúe combinando la narrativa y la poesía

    Un hijo de Villanueva promete air por buen Camino. El camino de Escribir

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  3. Vaya prontuário. No sabía de sus tres nombres y agradó lo de Margarita. Me encanta su formación, también me encantaría estudiar filosofía. Tremendo caracter con los temas que abordó en el periódico, y si que es cierto lo del dueño del Uberrimo, no hay mejor descripción. Lo aplaudo Artesano de la Palabra, poeta, y narrador de "tres nombres".

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