El primer falso positivo, 7 agosto 2002.

 

Veinte años después, del primer falso positivo, llegó Gustavo Petro a la Casa de Nariño y siguió mostrándole al pueblo que lo eligió, Como la narco-cultura paisa colombiana; se tomó el poder para su usufructo, siendo fiel a sus principios: el que tiene más saliva come más harina. Fiel como perro a don Chepe, la ultraderecha enquistada en el poder: En cabeza del apóstol número trece, imputado y condenado en primera instancia. Vestidos de color azul, rojo, verde y como la gallina saraviada, pone el huevo y sigue echada. Cuidando “los tres huevos”. Y van saliendo a la palestra pública lo que ellos vivieron y viven como reyes en los últimos veinte años rodeados de esos buenos muchachos, que le aprobaron todos los proyectos regresivos de ley, antes de caer a la cárcel.

Buena parte de esos senadores y representantes llegaron apoyados económicamente por la mafia creada por Pablo Escobar y que ha heredado, los doce apóstoles, que no eran doce sino trece. como producto de la represión al pueblo en el gobierno del títere Duque: perdieron la presidencia con el progresismo. Gustavo Petro U: ganó las elecciones el 19 junio 2022. Sin embargo, la mafia siguió enquistada en el poder judicial, en cabeza de las altas cortes, en el poder legislativo y dueños de los medios masivos de comunicación. Infiltrados en algunos ministerios. Conspiran en equipo haciendo pequeñas jugaditas con golpes bajos y blandos. Con mentiras que, de tanto repetir: se confunden con verdades amargas, violentas o erosivas de magna. La transparencia de Petro lo mantiene ahí, al servicio del pueblo. ---Solo obedezco al pueblo que me eligió. ---Dijo Petro.  ---- Enfrentando a todos los opositores, que no son opositores sino enemigos políticos y del pueblo en general. Como la trampa sale a la cara y la mazamorra a la cuchara. La verdad, lo llevó a los Estados Unidos y se reunió con el tío Sam, perdón, con el presidente TRUMP. Y los vende-patrias quedaron como “las novias de Barranca, con un nudo en la garganta”.

Lo hemos comprobado en estos tres años, cortos-largos. El terror, la violencia y la corrupción son armas predilectas de la ultraderecha, en su versión más extrema y analfabeta. --- Haciendo ruido de sables   --- maneja a sus anchas el Concejo Nacional Electoral colombiano (CNE), que cambió las reglas de juego: saco a Iván Cepeda de la consulta amplia, candidato del progresismo: el que viene punteando en todas las encuestas. Líder defensor de los derechos humanos, para continuar con el cambio iniciado por Gustavo Petro. Tal vez como última jugadita para recuperar la presidencia. Para los “mismos de siempre”.

Pero no se confunda ni se deje confundir: La derecha que siempre ha gobernado a Colombia. Cada vez más descarada como la de los últimos veinte años, después de haber realizado su primer falso positivo. No fue ni va a ser la salvación de Colombia, sino de la corrupción: con represión militar a la oposición dejando jóvenes muertos y un centenar sin ojos como huellas imborrables de tortura Estatal. Para seguir usufructuando el tesoro público, el de todas y todos los colombianos. ¿Nos van a salvar? ---¡“Mamola”!

La lucha continúa, ahora en las urnas el 8 de marzo. Cancelada la consulta del Frente Amplio como respuesta para salvar el nuevo obstáculo. Quizá resulte, arma de doble filo: para volver a derrotar a la derecha en primera vuelta, como símbolo de la fuerza de un pueblo unido y despierto. Votando por el Pacto Histórico a Senado y Cámara, eligiendo otros hombres y mujeres que permitan el cambio iniciado por Gustavo Petro y claro. “Con tanto periodista sectario al servicio del régimen, que no dan noticias buenas, no leen, no analizan, no dudan en disfrazar la opinión personal en noticia.” Y mantienen el espectáculo, para confirmar al ciudadano de a pie, mal informado otra vez “semala y paracol”. Aquí no van “cerrando heridas ni abriendo puertas”. No dicen lo obvio: la creación de las convivir y la formación del ejército híbrido, sin pudor, sin ley y con orden de masacrar al pueblo del Aro y de Barrancabermeja. Solo por citar dos ejemplos.

¿” Quién dio la orden”?            

Y así estamos casi veinticuatro años después, en la recta final de una contienda electoral, polarizada: una derecha acorralada por verdades imposibles ya de ocultar. Como el robo descarado a la salud de los colombianos a través de las EPS, en cabeza de los Vargas Lleras, Uribe Moreno y no faltan los Santos, haciendo milagros económicos a costillas del pueblo colombiano. Y un progresismo unido en las bases en torno al cambio y dividido por infiltrados en la consulta amplia y algunos dirigentes del pacto histórico como Gloria Flórez y Francia Márquez. ¿Por qué? Porque han sido cómplices de las jugaditas, para dar el golpe blando a nuestro presidente Petro. Y, además, palabreando a Arturo Pérez Reverte., “Dos siglos después seguimos prefiriendo el eslogan al libro, el grito al argumento y el pasado como arma en lugar de lección.” Sea usted el protagonista: el treinta y uno de mayo; a votar por Iván Cepeda Castro, para que el poder del pueblo siga su marcha a través de la “Pseudemocracia”. Y evitar que vuelvan las masacres. A boca de jarro como la del Aro. “Sin ton ni son.”

“Métale a la marcha, métale al tambor, métale que traigo un pueblo en mi voz”.

Manuel Antonio Lizarazo R.

Agrónomo de la UNAD

 

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