Déjame soñar…

 

Taganga, Santa Marta. Colombia

Déjame soñar…

Dormí como piedra ciega/profundo. Fondo del mar/con su corriente ondulante atraída por el sol/ se estrella en la playa/ golpe tras golpe/ piedra contra piedra/gigante alquimista/ carbono en alhaja/ arrecifes de corales/ descubro nuevo mundo/ justo debajo del mar//

Déjame soñar…

 Como aquel poeta loco, escribe y canta. Canta a la mujer/como si fuera una flor de loto/ella, la que se entregó con amor/y se impregna con su piel como espuma pasajera/ debajo del palo de mango/como el rocío a la flor en el jardín de sus vidas/Que florece con el sol y se muere en abandono//

Déjame soñar…

Como golondrina común/ llevando barro. Haciendo nido/esa mujer se entregó a aquel hombre/como una gata en celo/embarazo de mujer/parto tan natural. Nace el hijo/palmaditas en la cola/el niño no llora, grita/la mujer olvidó el dolor/mostrando una gran sonrisa ---cariño/aquel hombre no se enteró/caso común. Mujer liberada/los jóvenes echan un polvo/las niñas tiene su nido//Colombia. Silencio patria mía/ ¿Cómo será tu futuro?/mujer amor dador de vida/como el girasol su flor/en medio. Fenómeno del niño/nube gris, ahuyenta el arco iris/como  bailarina mueve sus pies al son del torbellino.

Déjame soñar…

¿Qué la guerra terminó? / ¿será posible la paz? / “¡cesó la horrible noche!” /esperanza, nochebuena/David ya tiene su estrella/Moisés la zarza ardiendo/en el monte de Sinaí/el amor sin juego se paga como aquel fogón sin leña/ abandono y olvido lo sentí aquí/dentro de mi corazón/pataditas en el vientre/me permite seguir de pie//

Déjame soñar…

Con el cacique Candela o turpial de vientre rojo/su vuelo libre en los Andes/ Colombia tres cordilleras/esa mujer amamanta el niño/ mientras la mano acaricia su cabeza como si fuera un tesoro/complementa su sustento con un mendrugo de pan/que tiró el rico epulón/que aquel hombre ignorante negó/esa mujer corazón grande/una lección. Amor enseña/con lágrimas en los ojos como el rocío en el césped.

Déjame soñar…

Como lo hizo julio Verne/” viaje al centro de la tierra” / La realidad hecha literatura como la ciencia ficción/paraíso terrenal, huerto olivar/flores blancas fruto aceituno/ella oliva yo olivo/Como soñar con amor/oculto en las sombras de la noche/chocan las nubes trueno se prolonga/ como el sonido de bombos y tambores/el viento silva las nubes lloran/tiembla la tierra y el bosque aplaude/como muchedumbre en concierto/ángeles negros cantan a la vida/ un sueño hecho realidad/ mujer divina ¡despierta¡/deshojando margaritas/me quiere, no me quiere, te quise ya no te quiero/llora en silencio y recuerda//él no volvió desde ese día//

¿” Cuánto huecos de ausencia para no regresar”?

 

Manuel Antonio Lizarazo Rodríguez

Agrónomo de la UNAD.

Comentarios

  1. Llora el poeta. Escribe el escritor. Describe hilando lo que ve, siente y anhela.

    El paisaje lo provoca. La mujer lo estimula. El alor, queroseno para escribir. El amor paternal y empeño ciudadano lo insta a continuar escribiendo poesía

    Ya no hay barrancos, no hay zarzales que lo atajen en su empeñoe

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