La Huella del Padre Paquito

 

En loma blanca jurisdicción del municipio de Barichara. En el lote de la escuela, con una extensión aproximada de unos 40.000 metros cuadrados, que compró el presbítero Antonio Vicente Arenas. Según don Elías Gómez Rueda. Uno de los grandes colaboradores de la iglesia católica y maestro de obra en la construcción del actual templo de Villanueva. En ese lote los vecinos construyeron inicialmente una capilla, donde asistían a la santa misa. Capilla que años después fue erigida la parroquia. Adoptando a San Luis Gonzaga como patrono. 

Con la llegada del primer párroco Carlos Quintero y la ayuda de un hermano cristiano y albañil. Trazaron una avenida amplia, hoy la principal avenida y calle 14 de la parroquia San Luis Gonzaga.

Lugar donde inicialmente obligados asistían los sacerdotes a celebrar misa. Después se peleaban con la diócesis para ser nombrados párroco. La generosidad de los feligreses los desvelaba.

Allí fueron llegando sacerdotes designados por el obispo de párrocos. algunos con revólver en el bolso, alternando con la biblia el poder divino en la tierra con guerra y paz. Según Raúl Gómez Quintero en crónica publicada recientemente en Facebook.

En 1.972. Llego el Sacerdote Carlos Francisco Mojica como párroco de la Parroquia San Luis Gonzaga de Villanueva. el hombre se lo tomó con calma. Filósofo y teólogo aficionado a la música. Sin embargo, aplicó la filosofía de Charles Chaplin. “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos” …  Dedicó gran parte de su tiempo a tocar el acordeón.

Se colgó el acordeón en sus hombros y lo abrazó con amor y alegría contra su pecho, y con movimientos rítmicos de sus dedos frágiles, empezó a tocar su acordeón. Primero en la iglesia, luego en el parque y finalmente fue caminando como siervo sin tierra, de vereda en vereda, hasta preparar todo el terreno, con ritmo musical. Con ello logró bajar, unos deciveles al conflicto.

Organizó y realizó los encuentros por veredas, donde la actividad principal era compartir el almuerzo en un ambiente familiar, un comedor común a campo abierto. Al comienzo cada uno llevaba su lonche y alla intercambiaban el menú, luego se cambió por una olla comunitaria. Después del almuerzo, recreación y deportes. Finalizando la tarde, la celebración de la santa misa y en la noche arbolada musical. El padre Paquito con su acordeón, acompañado de musicos locales con guitarra, tiple, maracas y guacharacas.  Como el músico y compositor, Benito Ballesteros y su requinto. Que en paz descanse… Y al son de campesina Santanderean, el torbellino Veleño, bailaban los asistentes. Y todo esto a palo seco.

El Padre Paquito en Villanueva se convirtió también en pescador de hombres. Imitando a Jesús de Nazaret, cuando caminaba junto al mar de Galilea y vio dos hombres que los llamó Pedro y Andrés y les dijo: “venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”.

Saco a los muchachos del conflicto familiar, les cambio el deseo de venganza, por deseo de superación personal. Muchos lograron rebasar el atraso académico y social y volverse agentes de desarrollo y transformación social en poco más de un lustro. Ejemplo de ello Don Ramón Bueno Ballesteros, campesino de la vereda alto de marta que se ordenó como sacerdote.

De carambola libre, le cayó la ayuda extra de Oscar Martínez Salazar, gobernador del departamento a mediados de 1.974. Oscar empleo un centenar de desempleados, en obras públicas de caminos vecinales. Muchos de los cuales son activistas del conflicto. Dejaron las armas por picas, palas, volquetas y se dedicaron a trabajar en la reparación de carreteras terciarias del departamento. Hoy aún hay algunos, vivos y jubilados. Como don Salom Fuentes y Saul Afanador.

En un par de años, el padre Paquito empezó a cambiar el ambiente candente y violento, al ritmo de la música de su acordeón y los conjuntos de música campesina. Por un ambiente de alegría y calma. La guerra por acciones de amor y paz, Los vestidos de negro luto por disfraces de colores. Para bailarinas y copleros, y sendos encuentros en veredas por semanas culturales y concursos musicales, en el salón comunal de la parroquia. Con lo que logró un semillero de músicos y copleros.

Antes de terminar la década de los años ochenta, el conflicto familiar en el municipio de Villanueva se había convertido en una historia por contar y empezó a reinar un ambiente de paz. Fruto del trabajo mancomunado del padre Paquito. hombre mensajero de amor y paz.

Villanueva es hoy una zona turística, que vale la pena visitar, lugares como la laguna del alto de marta, único reservorio de agua natural en el municipio.  O el hotel las rocas, con cabañas y habitaciones, ideales para descansar en un puente festivo. Y desde luego darse una pasadita por el restaurante villa chala y disfrutar al medio día, de un delicioso cabro con pepitoria, comida típica de estas tierras áridas de Santander. Acompañado de un guarapo tres natas, “ole pingo, ole mano”.  

Pero Carlos Francisco Mojica, el padre Paquito murió de alegría. Se nos adelantó al descanso en el silencio de las tinieblas.

 ¿Dónde quedaron sus recuerdos? ¿Cómo va a descansar?  Si, en vida fue un hombre trabajador, sereno, tranquilo, paciente y valiente. ¿Cómo el mejor alquimista? Recibió un pueblo, el pueblo de Villanueva en las puertas del infierno. Y lentamente fue derramando lágrimas como gotas de lluvia, Y al ritmo de música campesina. El fuego se fue apagando. Y con las cenizas de aquellos que cayeron en el fuego cruzado de la venganza. Fertilizo el terreno amarillo, arenoso y desértico convirtiendolo en un oasis.

Gracias, mil veces gracias, Padre Paquito. Su empeño, esfuerzo y sacrificio de un hombre misionero en estas tierras, csecho frutos de amor y paz.

 

Puerto Wilches Marzo 2022.

Manuel Antonio Lizarazo Rodríguez

Agrónomo de la UNAD.

 manuelsglizarazo@gmail.com 

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Comentarios

  1. Las huellas de un pastor. El caminar de un hombre de Dios. La acción pastoral de un sacerdote que comprendió que la esencia del cristianismo esta en darse al otro sin condición. Lo contado es otra evidencia que cuando la palabra de Jesús se aterriza para mitigar el sufrimiento y limar las diferencias entre los hombres, es efectiva y construye amistades.

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  2. Gracias profe Nauro W Torres, por leer y comentar una crónica de amor y vida de un sacerdote que vio el cielo en la tierra y lo disfrutó con sus feligreses...

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