Capitán de Soles a Capotera
Todavía recuerdo el día que lo conocí. Vestido con camuflado verde militar, hablando con mi padre. En la vera del camino, del puente a las margaritas. Era domingo y yo todavía estaba debajo de la cobija de lana gris, como soñoliento aún. Cuando Custodia, mi mamá; me llama. Levántese Nauro, tu padre quiere relacionarlo con el capitán del ejército. Sin preguntar tiré la cobija y me puse de pie. Vestí una camiseta roja, me calce las alpargatas de suela de cuero, me coloque una gorra tipo militar y en tres zancadas alternas, acudí al llamado de mi padre, como el mejor niño obediente. Nauro, el Capitán. Dice mi padre. Y el capitán me tendió la mano y me dio un apretón fuerte. Sacó una tarjeta y me la enseñó y dijo. Tómala, te espero la próxima semana en el batallón Nueva Granada, en Barrancabermeja. Y allí resolvemos tu situación militar. Ocho días después llegué a Barrancabermeja y me hospedé en el hotel Pipatón. Al otro día me presenté en el batallón de artillería Nueva Gran...